Como las golondrinas del poema de Becquer
Y me volví fiel a los recuerdos e infiel al presente, vivo la vida recordando todo lo que viví sin fijarme en lo que estoy viviendo. Y le puse los cuernos al futuro, traicionando todos los planes que tenía, dando por perdida mi vida. Blasfemé al jurar por dios que no volvería a sacar ese pasado a relucir. Ejecuté al maldito infinito sabiendo que hacía un favor a la humanidad. Rompí el "para siempre" en mil pedazos convirtiéndolo en un "nunca jamás". Descubrí que los "buenos días rey" carecían de sentido sino los pronunciaban los labios adecuados. Vi la hipocresía que había en todo eso, y abandoné todas mis creencias. Averigüé que el amor era solo algo novedoso y que hace unos años, no existía, y que puede que dentro de muchos más ya no exista, aunque hoy apenas hay de eso. Que la amistad solo es de verdad cuando tus amigos acuden a ti sin que les llames, y no que te digan "MA" o "Mejor amiga mejor compañía", porque esas son las amistades que se pierden, las que la mayoría de las veces no valen la pena. Y en mitad de todo esto me descubría a mi misma llorando por cosas que ya no vale la pena llorar; porque llorar por alguien que ni siquiera piensa en ti, carece de sentido. Porque sufrir por algo que otros ya han olvidado es torturarse. Porque mirar al pasado con tristeza, no vale. Porque arrepentirse no va a hacer que las cosas cambien.
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