viernes, 19 de octubre de 2012
Los ojos como Venecia, el corazón como Roma
“He aprendido que la vida es corta,
que el tiempo pasa más rápido que de lo que podemos llegar a imaginar, que a
veces no hay segundas oportunidades y que al final lo que cuentan no son los
años de vida, sino la vida de los años. Así que no dudes, hazlo, arriésgate, se
feliz, sonríe, piensa con el corazón que no siempre la razón es la que acierta.
Simplemente haz de tu sonrisa tu rutina, y vive de tal manera, que cuando el
camino este llegando a su fin, mires atrás y puedas decir, que realmente ha
valido la pena.”
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